El Castillo de
Castellote es una amplia fortaleza de planta irregular y cuatro recintos debido a sus desniveles. Quedan restos de cuatro torres, destacando de entre ellas la del "homenaje" de grandes dimensiones. Del castillo no se tienen noticias anteriores a 1168 sin embargo a la población ya se le llama Castellot en documentos eclesiásticos de 1148 y 1158, lo que permite suponer que ya existía el castillo entonces. Con el tiempo se convertirá en un enclave destacado para la conquista de nuevos territorios a los musulmanes.
En octubre de 1188, el señor del Castillo de Castellote es el noble Gascón de Castellot, quién acababa de ingresar recientemente en la Orden del Santo Redentor. Ocho años después consiente que Alfonso II de Aragón done la fortaleza a la
Orden del Temple. Tras los templarios llegarán los sanjuanistas convirtiendo Castellote en cabeza de una de sus
tres bailías, junto a Aliaga y
Cantavieja, en lo que hoy conocemos como Maestrazgo. Finalmente otro episodio destacado serán los enfrentamientos librados ya en el siglo XIX entre carlistas y liberales que supusieron la destrucción de gran parte de sus muros tal como actualmente observamos.